EL DIA JULIANO

En nuestra vida cotidiana utilizamos invariablemente el calendario para llevar el registro del tiempo. Así por ejemplo el 21 de Julio de 1969 marca la llegada del hombre a la Luna mientras que el 25 de Diciembre es Navidad. Esta forma de marcar el paso del tiempo adolece de un defecto: es difícil comparar cuantos días han transcurrido entre dos acontecimientos, por ejemplo la llegada del hombre a la Luna y la última Navidad. Uno debe considerar cuántos años los separan y cuáles fueron bisiestos; cuántos meses y cuáles (cuántos febreros), cuántos días, etc... para finalmente llegar a saber cuantos días separan dos fechas. Cuando por fin llega uno a un resultado es mejor repetir la cuenta para checar si salió bien.

Los astrónomos evitan este problema al contar los días en una forma secuencial: los días julianos. En 1582, Joseph Justus Scaliger inventó el concepto de día juliano, llamado así en honor de su padre, Julius Cesar Scaliger (a diferencia del calendario juliano inventado por el emperador romano Julio Cesar). Los días julianos cubren un ciclo de 7980 años contados a partir del 1 de Enero del año 4713 antes de Cristo y que terminará el 31 de Diciembre de 3267. Este ciclo sale de multiplicar tres ciclos menores: uno de 28 años denominado solar, otro de 19 años que incorpora las fases lunares y uno de 15 años denominado de indicción.

Los días julianos son mas convenientes para comparar acontecimientos: nos basta una simple resta para saber que un acontecimento astronómico de relevancia, como fué la explosión de una supernova en una galaxia cercana el día juliano 2,446,850, ocurrió hace 3164 días. Mas aún, en un afán por emplear mayor precisión, los eventos astronómicos se señalan con fracciones de día juliano.  Por ejemplo los reportes de observación de estrellas variables que manejan tanto aficionados como astronomos profesionales son en días julianos incluyendo fracciones. Los días julianos empiezan al mediodía del meridiano de Greenwich, esto es a las 8 de la mañana hora de Bolivia. 

El día juliano también es útil para prevenir confusiones al comparar eventos ocurridos antes de las distintas reformas que ha tenido el calendario que empleamos hoy en día. La versión antigua de nuestro calendario contaba 12 meses de 30 días, es decir le faltaban por lo menos 5 días. Al paso de los años las fechas no coincidian con las estaciones del año y fue necesario agregarle 5 días mas al calendario. Aún así se tuvo un retraso del calendario con respecto al inicio de las estaciones y fué necesaria una reforma: en el año 45 AC el emperador romano Julio Cesar, aconsejado por el astrónomo Sosígenes, instituyó el calendario juliano que contaba con 365 y 1/4 días por año, al intercar un día extra cada cuarto año. El retraso que había acumulado el calendario anterior era tal que el año de la reforma del calendario tuvo 445 días y fué denominado ``año de la confusión''. El año juliano resultante es en realidad unos 11 minutos mas largo que el año astronómico de 365.2422 días, definido por el movimiento de la Tierra alrededor del Sol.